En las ultimas décadas la sociedad se ha visto sometida a una evolución drástica, de burros a trenes, de trenes a automóviles, de pergaminos a libros, de libros a i-pads, las bibliotecas se van convirtiendo en servidores... las pizarras en pantallas... Todo esto nos da a los docentes una situación en la que hay que plantearse, no qué enseñar, sino cómo enseñar, cómo orientar a los alumnos a buscar y seleccionar información y usarla de forma adecuada.
Antiguamente cuando un profesor asignaba un proyecto cualquiera, los alumnos se veían obligados a pasar horas delante de libros buscando material, hoy no es el caso. La sociedad tiene una fuente de información que no acaba... Es por ello que una iniciativa seria de fomentar la sed de conocimientos, empujar a los jóvenes a descubrir, aprender cosas nuevas (cosa que muchos no hacen).
¿Dónde quiero llegar con todo esto? Pues en los aulas sigue habiendo una continua lucha de si dejar o no dejar a los alumnos de usar las nuevas tecnologías... portátiles, móviles, etc con fines educativos. Está claro que es algo muy complicado ya que el 99% de los alumnos usaran sus móviles y portátiles para fines no deseados, y es una pena, ya que es una maravilla poder usar un móvil como diccionario, buscar traducciones, explicaciones gramaticales, ejercicios... etc etc (y eso solo para la enseñanza de inglés, a lo que me dedico).
En fin, un tema delicado, de hecho en mi centro está prohibido el uso de teléfonos móviles, y los portátiles "regalados" (!) por la Junta de Andalucía, que yo sepa, solo se utilizan en casa para redes sociales...